HALLAZGO DE CIENTIFICOS DEL INSTITUTO KAROLINSKA, DE SUECIA
Se escaneó el cerebro de mujeres heterosexuales, lesbianas y hombres heterosexuales.
El cuerpo humano despide ciertos olores con sustancias químicas que, supuestamente, ayudan a atraer a la pareja sexual. Ahora se sabe, según un estudio de investigadores suecos, que los cerebros de quienes detectan esos olores reaccionan de manera diferente según la orientación sexual de cada persona.
El hallazgo surge a partir de un experimento que escaneó el cerebro de 36 voluntarios, que conformaban tres grupos: mujeres heterosexuales, mujeres lesbianas y hombres heterosexuales. Señaló que olores relacionados con hormonas femeninas producen la misma activación cerebral en mujeres lesbianas y en hombres heterosexuales. Y también se encontraron semejanzas, teniendo en cuenta trabajos anteriores, en las respuestas cerebrales entre hombres que tienen sexo con hombres y mujeres heterosexuales.
Los investigadores, liderados por Ivanka Savic, del Instituto del Cerebro de Estocolmo, que depende del Instituto Karolinska (la misma institución que entrega anualmente el Premio Nobel de Medicina) admitieron que no tienen respuestas para explicar el porqué del hallazgo.
El estudio tampoco aclara si las activaciones diferentes de ciertas regiones del cerebro ante los olores masculinos o femeninos se relacionan sólo con algo que está establecido genéticamente o si se debe a experiencias vividas.
Es decir, se trata de un estudio descriptivo de las observaciones que hicieron los científicos con la idea de saber más sobre "la fisiología de la homosexualidad femenina", según escribieron en el artículo que se publica esta semana en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, de los Estados Unidos.
Pero también los suecos generaron críticas: "Hacer ese tipo de investigaciones no tiene sentido. Son estudios que se realizan para encasillar a la gente, para controlar los comportamientos. Cuando ya se sabe que hay distintas formas de amar y que todas son aceptables en tanto no hagan daño a una persona", sostuvo Alejandra Sardá, psicóloga y coordinadora para América latina y el Caribe de la Comisión Internacional de derechos humanos de gays y lesbianas, al ser consultada por Clarín.
Sardá agregó: "No dicen nada sobre las mujeres bisexuales. Y además en lugar de investigar cuestiones inútiles, ¿por qué Suecia no destina ese dinero a descubrir curas para males de los más pobres del mundo, como la enfermedad de Chagas?".
En animales, estaba comprobado que la elección de la pareja sexual se encuentra altamente influenciada por señales de feromonas específicas del sexo.
Las feromonas son sustancias químicas segregadas por glándulas distribuidas en toda la superficie del cuerpo. Sus señales son procesadas por un núcleo específico ubicado en el hipotálamo anterior. En tanto, en los seres humanos, el hipotálamo anterior también está involucrado en la selección de la preferencia sexual.
El experimento consistió en hacerles oler a los tres grupos de voluntarios dos tipos de compuestos esteroides: uno vinculado con los estrógenos femeninos, y el otro con el sudor de las axilas de los varones. Al analizar la actividad cerebral por medio de tomografía por emisión de positrones (que también se utiliza para descubrir metástasis de cáncer en el cuerpo humano), se hallaron entonces las diferencias.
"Este nuevo estudio demuestra que una mujer lesbiana es sensible a las feromonas femeninas e insensible a las feromonas masculinas. Considerando los aspectos neuroendocrinológicos relacionados con sus preferencias sexuales, esta mujer funciona como un hombre. En cambio las mujeres heterosexuales son sensibles a las hormonas masculinas", dijo Matilde Otero-Losada, neurofarmacóloga e investigadora del Conicet.
"El estudio en sí mismo no implica discriminación contra un grupo humano. Pero —como todo hallazgo científico— puede llegar a ser usado con fines opuestos".
Valeria Román
vroman@clarin.com
Fuente:
Clarín