Su hora más gloriosa
A menos de un año de su centenario, San Martín de Tucumán regresó a Primera

BUENOS AIRES -- El ascenso directo logrado por San Martín de Tucumán, en la noche del lunes, al empatar en dos goles con Chacarita Juniors en el barrio La Paternal -cancha de Argentinos- es uno de los máximos galardones de su historia. Los de La Candelaria viven su hora gloriosa.
San Martín fue fundado el 2 de noviembre de 1909 -dentro un año y medio cumplirá el centenario- y marcó un hito hace veinte años en La Bombonera xeneize, cuando goleó a Boca -dirigido por José Omar Pastoriza- por 6 a 1.
Fue la tarde del goleador misionero Antonio Vidal González, que hizo tres.
Nada fue sencillo para el club que patentiza la banda militar del General José de San Martín -logo institucional- si se recuerda que en septiembre del año pasado llovían los insultos sobre el DT.
Carlos Roldán. El ex volante de Newell's Old Boys, que le pegaba fuerte a la pelota, sobrevivió al mal momento.
Después de una racha negativa, la directiva de San Martín bancó al "Negro" Roldán -pasó por Vélez, también-, virtual arquitecto del equipo ascendido que condujo al triunfo.
Sumaron hasta aquí 62 puntos en 35 partidos con 44 goles a favor y 25 en contra.
Curiosamente, el DT. fue ayudante de campo del uruguayo Nelson Chabay, que dirigió a San Martín de Tucumán la tarde gloriosa de la goleada, impensada, a Boca hace veinte años. En aquel equipo se destacaba Dante Unali, lateral izquierdo que esa tarde hizo dos goles llegando desde atrás.
San Martín subió a la "B" Nacional hace dos años e inició la remodelación de la mítica "Candelaria" invirtiendo -con aportes privados- en obras y en el presupuesto para el fútbol profesional que representa algo más de 250 mil pesos mensuales, según datos extraídos de la propia dirigencia tucumana.
La Candelaria tiene una capacidad, ahora, para 25.000 personas y San Martín ha jugado como local siempre a estadio repleto. Los dirigentes buscan superar la cifra de los 12.000 socios, con un activo cuando empezó el ciclo de 5.700 que aportan su cuota mensualmente.
El fútbol tucumano ha dado notables futbolistas al cabo de siete décadas, dos de ellos muy recordados en San Lorenzo de Almagro, como Juan Armando Benavídez, que llegó de Newell's, en los '50. Y a fines de 1960 el celebrado José Rafael Albrecht, iniciado en Atlético Tucumán, que pasó por Estudiantes y San Lorenzo.