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Antiguo 26-01-2006, 03:34 PM   #1
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Magia

Por Antonio García Sancho
( Astrólogo, Investigador de Temas Esotéricos y Ocultistas )


Entendemos que el estudio del complejo fenómeno o conjunto de fenómenos que la magia puede abarcar es susceptible de acercamiento científica a través de la biología, la psicología y otras ramas del saber, incorporando, cómo no, los rudimentos de la física cuántica que explicarían, probablemente, las leyes herméticas de las que la magia parece ser una prueba constante.Pero imaginamos, igualmente, que los estudios antropológicos, parapsicológicos e incluso aquellos que se enmarcan destro de las propias tendencias mágicas, son igualmente necesarios.
En primer lugar, indudablemente, como paso previo a cualquier enfoque interdisciplinar, es necesario definir, siquiera mínimamente, los objetos de estudio que nos proponemos abordar o, en otras palabras, expresar esquemáticamente qué entendemos por magia y dónde habremos de poner los límites a nuestro análisis
Por Magia podemos entender una concepción del mundo cercana al animismo, que sostiene la creencia de que las fuerzas y poderes de un iniciado pueden interactuar con las de la Naturaleza para propiciar objetivos concretos, tanto espirituales como materiales. Este universo aparente estaría, en realidad, ocultando, por debajo de las formas materiales visibles de las cosas, una energía invisible y unas entidades espirituales igualmente imperceptibles para el no iniciado que, sin embargo, el mago podría detectar, controlar, dominar e incluso someter en beneficio de sus propios interes (o de aquél que le pague a combio de sus servicios, como es lógico).
En esta visión, pues, entran en juego los espíritus, los dioses, la energía interna del hombre, los elementales de la naturaleza, los devas, los ángeles o cualquier otra manifestación espiritual en cualquiera de las formas que la religión o las creencias populares y tradicionales les atribuyen. La forma de detectarlas por el mago o iniciado es, habitualmente, fruto de un entrenamiento en una filosofía y unas prácticas que afectan al fondo mental o astral del sujeto y, la forma de manejarlas y someterlas, es conocida como "ritual".
De esta manera, podemos comenzar a realizar sucesivas divisiones de ese fenómeno general que hemos dado en llamar "magia" atendiendo a diferentes nociones de la misma. Para empezar, atendiendo al origen de las creencias religioso-filosóficas que les sirven de base, podemos diferenciar claramente tres tipos de magia:

Magia Oriental: derivada de la mitología, filosofía y religiones que han ido cobrando forma en el Lejano Oriente. Se centran, principalmente, en el dominio de los demonios, a quienes conceden uns formación mental más que real en el sentido en que nosotros los entendemos, y en el dominio espiritual gracias a la recitación mántrica, el control de la respiración el autodominio corporal absoluto y otras formas derivadas de las diferentes tradiciones yóguicas, budistas, indas, cantonesas, etc.
Magia Occidental: En realidad, un conglomerado bien urdido de influencias lejanamente orientales, disquisiciones de la tradición kabalística hebrea y formas supervivientes de una presunta religión mágica del Antioguo Egipto, aderezadas con superchería tradicional popular y conocimiento real de los efectos de ciertas plantas y otros elementos sobre la salud. Evidentemente, es la más cercana a nosotros y está ampliamente influida por la cosmovisión cristiana del mundo y por su mitología particular.
Magia Africana: derivación de la religión Yoruba, procedente de los más antiguos pueblos africanos y que posiblemente conserve, también, secretos que sugieran antecedentes egipcios. De esta tradición proceden la santería cubana, el candombé brasileño, la Macumba, el ñañiguismo, las reglas de los Paleros y otras formas de conocimiento mágico que conocemos popularmente englobadas bajo la palabra "Vudú".

También podemos dividirla, atendiendo a su fin último, en:

Magia Blanca: Aquella destinada a la superación personal en materia espiritual y en el servicio desinteresado a los demás respetando absolutamente la voluntad y el libre albedrío (o el destino último) de los semejantes. Se trataría, en fin, de un magia en la cual el respeto a las Leyes Universales herméticas sería absoluto
Magia Negra: Aquella destinada al control de las circunstancias adversas y a obtener provecho propio de cualquier situación aun sin mostrar el mínimo respeto a la libertad o deseo de los demás. Es una Magia que, confundida, intenta subvertir en favor del iniciado las Leyes Naturales, sin comprender que éstas tienden a la anentropía y a la estabilidad, reajustándose tras cualquier violación de su mecanismo como si fueran un reloj de precisión autocontrolado por satélite y que, finalmente, "pasan factura" de cualquier violación a cualquiera que hubiera intentado contravenirlas.

Aún más divisiones podemos realizar: atendiendo a los elementos (Magia del Fuego, del Aire, del Agua y de la Tierra), a sus métodos (Magia roja, Magia verde, Magia Negra, Magia Azul y Magia Blanca), a sus implicaciones filosóficas o grado de conocimiento profundo requeridos (Brujería, Chamanismo, Alta Magia o Magia Ritual, Teurgia...), etc. Sin embargo, vamos a quedarnos con las divisiones establecidas hasta ahora para no complicar excesivamente algo que, en realidad, es más de interés puramente taxonómico o didáctico -y obedece, por tanto, a un acercamiento muy primario, básico e infantil al fenómeno mágico- que práctico y real. En realidad, la Magia es un fenómeno mucho más unificado y tales divisiones sólo pueden ayudarnos en una aproximación didáctica pero fuera de contexto. Ciertamente, si hiciéramos demasiado caso a estas divisiones, jamás entenderíamos nada cuando tomásemos contacto con la Magia real, puesto que ésta está llena de mixturas, participa de todas las "divisiones" establecidas por sus investigadores y descalificaríamos automáticamente como Magia prácticamente a todos los fenómenos que le pertenecen, ya que hayaríamos una completa mezcla de nuestras diversas teorías perfectamente atomizadas y estructuradas en todos sus practicantes, desde el lama tibetano que emplea sistemas de adivinación tradicionales para tomar decisiones sumamente importantes hasta el chamán mexicano que danza al tiempo que recita "mantras" similares a los budistas o a la bruja medieval que invoca a Satanás con velas y círculos de una Alta Magia contaminada de inconsciencia y mezcla en sus pucheros las plantas y aceites propios de una magna obra alquímica.

LA MAGIA: ESPIRITUALIDAD INCOMPLETA

En el vasto universo de la Magia no es infrecuente encontrar remedios mágicos de técnicas espirituales consolidadas. Así, ocultismo (búsqueda del poder oculto en el ser humano) y esoterismo (exploración de los recursos personales de unión espiritual con la divinidad) se confunden y llegan hoy a significar -para el profano e incluso para algunos interesados poco avezados aún-, prácticamente lo mismo.
Quiero decir, con todo esto, que solemos confundir los términos más de lo deseable. En esta época de espiritualidad "light" y New Age "facilona" en la que pocos descubren la profundidad y el esfuerzo personal que ambos términos exigen, leemos numerosos anuncios en los que videntes, adivinos y paragnostas se hacen llamar "parapsicólogos", los psicoterapeutas sin titulación universitaria se camuflan bajo el título dual de "psicólogos y terapeutas" y los ocultistas, brujos, magos y hechiceros se llaman "esoteristas". Pues no, no es eso.
De la misma manera, la Magia ha empleado siempre técnicas, términos, instrumentos y procedimientos espirituales o religiosos y los ha descontextualizado, convirtiéndolos de elementos esotéricos en elementos ocultistas.
Reconozcámoslo ya: la Magia es un camino rápido (pero no demasiado, ni demasiado fácil), hacia el autodescubrimiento del poder interior pero que, como todo camino desprendido de espiritualidad, tiene como objetivo sólo eso: controlar el poder interior y, en ningún momento, busca conectarse con la divinidad o lo trascendente. Todos los grimorios y libros de "sombras" leídos utilizan el mundo de los espíritus, los elementales, los ángeles e incluso los demonios para someterlos, no para que sirvan de canal o guía hacia la Unidad, Dios, o como queramos llamar al Primer Principio. Si el mago desea espiritualizar su obra es libre de hacerlo, pero en todo caso será una elección personal, nunca una exigencia de su arte.
Digamos, sin detenernos demasiado en ello y sólo por ser totalmente justos, que la Magia ha sufrido igualmente ese proceso de "desvirtuación" que acusó el esoterismo y ahora parece más bien un juego al alcance de todos los que tengan cinco minutos para encender un incienso y una vela y visualizar cualquier imagen sin la mínima preparación (y, en ocasiones, ni eso exigen los manuales modernos al uso). Esto, sin duda, tampoco es.
Pero volvamos al tema. Por si alguien aún no ha entendido mi idea voy a exponerla de modo muy práctico: quiero decir que la Magia ha transformado las oraciones de la religión en invocaciones, los Mantras orientales en fórmulas mágicas, los mudras en "pases mágicos" y la meditación en visualización. Pero si hay dos puntos en los que es claramente evidenciable la transfiguración de lo espiritual en alimento del Ego es la utilización del conocimiento cabalístico como mero "lenguaje cifrado" al estilo de los espías y el empleo de la Magia sexual en detrimento del más elevado y completo (y riguroso; y difícil; y significativo; y esotérico; y espiritual; y...) Tantrayana. De estas dos últimas cuestiones nos ocuparemos en los dos episodios inmediatamente posteriores de esta página, pero, hasta que esa cita tenga lugar, aprovecharemos ésta para analizar un poco más en profundidad la cuestión del ocultismo y el esoterismo.


Diferentes objetivos, similares Principios.


Que Magia y Religión nacen de una misma fuente quedará sobradamente demostrado a poco que observemos a las civilizaciones que, aún en nuestros tiempos, mantienen una espiritualidad e incluso un modo de vida igual al de las fratrias y tribus neolíticas. ¿Quién puede deslindar el culto mágico a la fertilidad de la Tierra del concepto más o menos intuido de divinidad generadora en estos pueblos? ¿Quién puede decidir la diferencia entre un chamán africano y un sacerdote de un culto antiguo? Los cultos primitivos paganos no podían deslindarse de la filosofía esotérica o espiritualista. Los dioses eran incomprensibles o bien cargados de atributos demasiado similares a los humanos, exigían sacrificios y rituales para seguir ejerciendo su labor e interactuaban de forma continuada con los humanos de tal manera que no se entendería espiritualidad sin ritual, filosofía esotérica sin culto mágico, pensamiento sin acción.
De la misma forma, con la primera concepción avanzada de lo que podemos denominar una filosofía, una cosmogonía, una espiritualidad sapiencial, surgen los principios que iluminarán el sentido del ritual mágico: la oposición Magia Negra (Goecia) y Magia Blanca (Teurgia) nace del Principio de Polaridad de la Tabla Esmeralda. La Astrología responde al principio hermético de "como es abajo es arriba", el uso de símbolos representativos (títeres de Vudú, fotografías, etc.) no se comprende sin la máxima de que "todo es Uno" y el uso de "testigos" (pelos, uñas, secreciones líquidas o prendas pertenecientes al sujeto a "hechizar", para bien o para mal) queda explicado por la comprensión del mundo como vibración. Metafísica y Magia no pueden ser cosas distintas. Tienen una misma fuente y un mismo tronco filosófico.
Y, no obstante, hoy tenemos clara la diferencia entre Magia y Espiritualidad y nos resulta imposible confundir a un brujo con un sacerdote. Esto es así, al menos, en el mundo occidental, pues el mundo oriental tiene más clara la unión de todo y lo diferencia según otros baremos que no corresponden a la actividad propia del religioso o el mago, sino a sus objetivos finales. Y, efectivamente, ahí es donde está la diferencia. Si nos fijamos bien, tanto el mago como el devoto encienden velas a los santos o a los espíritus, tanto el sacerdote como el mago transfiguran las substancias -unos, en el cuerpo y la sangre de Cristo; otros, en néctar de fecundidad, filtros de amor o cualquier otra cosa-, ambos realizan ofrendas, unos y otros disponen altares y rezan salmodias y plegarias, consagran, bendicen (o maldicen), visualizan y se "introspeccionan"...

¿Dónde, pues, se encuentra la diferencia? No podemos aludir a la diferencia entre Verdad y superstición puesto que, al no ser objetos de estudio que soporten un análisis lógico o racional sino que se deben a la fe en la fenomenología defendida, tal diferencia no pasa de ser una cuestión de creencia y, de hecho, muchas mentes preclaras a lo largo de la historia han afirmado que las religiones no son sino otra superstición más, cuando no un "opio para el pueblo".
Para responder a la pregunta también podríamos hacer alusión a la oficialidad de la religión frente a la Magia, e incluso a otro fenómeno que deriva de éste: la naturaleza generalizada o reservada del rito o de los acólitos. Pero ambas cosas son absolutamente marginales y exógenas al hecho mágico-religioso. En esencia, en sí mismos, de forma inherente, sólo existe una diferencia: el objetivo perseguido.
Y es aquí donde vemos claramente la desconexión o, mejor aún, el gozne que unía ambos territorios y que debió desprenderse en algún momento de la historia oficial religiosa separando definitivamente las dos láminas de una misma puerta hacia la trascendencia.
En pocas palabras, la Magia persigue el conocimiento capaz de convertir al hombre en Rey de la Creación. La Magia es el Adán de la espiritualidad. Desea someter a su voluntad el reino de lo físico y también conocer las analogías que unen y vinculan cada cosa, repitiéndose por ello en cada grimorio un número inusitado de tablas de correlaciones que conectan colores con planetas, planetas con metales, metales con hierbas, hierbas con gemas, gemas con elementales, elementales con signos, signos con "sellos" hechos con la mano o trazados en el aire con el atame o la espada. Todo el universo físico, toda la creación, posee corrientes energéticas por las que se puede acceder a cualquier fenómeno y puntos de inflexión donde el Mago puede operar para transformar o transmutar tal fenómeno, sea éste material (como en el caso de la alquimia operativa), fenomenológico (como en las múltiples "recetas" y operaciones mágicas para invocar la lluvia o defenderse del granizo entre tantos otros meteoros) o fisiológico (como en el caso de la sanación o la inducción a la enfermedad o la muerte de los grimorios nigrománticos) e incluso psicológicos (si pensamos en operaciones para causar terror, pesadillas, mal de ojo, etc. o para librarse de estos perjuicios).
Toda la creación sometida a la voluntad del hombre. Ese es el fin de la Magia que, no en vano, prepara a sus acólitos sobre todo en la disciplina de la voluntad y en la sabiduría de los vínculos mágicos de las cosas y sus signos. Incluso, en las operaciones en las que intervienen los espíritus, los Elementales de la Naturaleza o los Ángeles, se les invoca con el fin de utilizarlos para fines de distinto signo, para someter su voluntad o para ponerlos a servicio del Mago y que éstos transmitan al dominador del Arte sus secretos y sus conocimientos.
La espiritualidad religiosa, en cambio, no persigue tal objetivo. Su mismo nombre significa "re-ligar", "reunir". Es decir, la concepción religiosa del mundo participa de la idea de una primitiva unión con el Todo, con Dios, con lo que Es sin Ser, con el Ein Soft, que en algún momento quedó interrumpida y provocó una separación de la naturaleza divina y la material (y humana). Toda religión pretende devolver lo material a lo espiritual, volverlos a reunir en una sola esencia indivisible, bien sea a través de unas reglas ético-morales y unas prácticas rituales que lleven a la contemplación de la divinidad, bien sea por medio de la mística, que se diferencia de la vía anterior en que sí asume la indiferenciabilidad del ser humano con lo Uno.
Así, mientras que el cristiano decide seguir una conducta acorde con sus creencias para acabar recompensado con el Cielo en el que "verá a Dios" -aún permanece de forma palpable la idea de diferenciación con la divinidad-, el místico busca absorbese en la parte de divinidad que posee en él, uniéndose indiferenciadamente con Dios o lo Uno. Esto es expresado de diversas maneras según las diferentes creencias: el gnosticismo habla de que Dios fue emanando diferentes entidades que, a su vez, emanaron otras hasta llegar a los humanos. Ese alejamiento "generacional" habría hecho que olvidásemos nuestra esencia real divina, pero aún existe en nosotros el anhelo de unión con la Fuente Primordial. El olvido provoca el mal y el deseo de retorno provoca la búsqueda espiritual. El budismo habla de la disolución del Yo y la Iluminación, que supone el desprendernos de todo lo que no es más que apariencia para percibir y unirse a la esencia primigenia en la que se es y no se es: el Nirvana, el vacío. El hinduismo habla de la esencia idéntica del Atma (alma) con el Atmán (alma de la divinidad), el sufismo y el cristianismo místico emplean la expresión "arrebato" o "éxtasis".

En definitiva: la religiosidad considera que el propósito del hombre no es la de convertirse en Rey (Dios) de la Creación, sino en la de prescindir de ella para trascenderla y fundirse con el Origen.
Así pues, estaríamos hablando de una cuestión de grados a la hora de entender la cosmogonía que nos rodea: en el escalafón más bajo, el Mago creería que Dios y él son diferentes, pero que, salvo Dios, el resto de la creación le debe pleitesía y que él puede dominar esa creación (al fin y al cabo, la Biblia misma afirma que el hombre se hizo a semejanza de Dios y que la creación le fue sometida a Adán; el Corán, por su parte, nos explica que el pecado de Iblis -Lucifer, el más perfecto de los ángeles- fue no humillarse ante Adán cuando Dios ordenó que todos los ángeles sirviesen al Hombre).
La religión, en segundo lugar, emplearía los mismos sistemas (rituales, invocaciones, plegarias...) para acercarse a la divinidad, e incluso podríamos hablar de que el mundo material, al servicio o no del hombre, sería más un obstáculo en su camino que un elemento a utilizar.
Finalmente, la mística, de la que es deudor el esoterismo, pretende la unión perfecta con la divinidad, concibiendo el mundo y la divinidad como la misma cosa, si bien con diferente vibración. Por tanto, el mundo circundante, lo físico, la materia, no sería un obstáculo ni un medio a someter, sino un elemento a integrar para que desapareciera el sentimiento de dualidad entre espíritu y cuerpo, materia y alma, divinidad y humanidad.

Por todo ello, podríamos decir que la Magia es un camino espiritual inacabado, es sólo medio recorrido del camino completo. Y, no obstante, no podríamos entender una evolución espiritual en la que no se sucedieran las distintas etapas: primero, la comprensión de la grandeza que habita en el hombre, después, la corrección del Ego y la búsqueda de algo que trasciende al hombre y, finalmente, la síntesis entre hombre y dios. ¿De qué otra manera podría considerarse un místico igual a Dios si no es comprendiendo el enorme poder que en él habita?
Acabo ya. Sólo he querido comentar algunas cosas de las muchas ideas que sobre el tema se agolpan en mi cabeza. Pero no quiero despedirme sin llamar la atención del lector sobre un particular. Igual que la religión contiene el peligro de creer que sus rituales y sus prácticas conductuales ético-morales son suficientes (error frecuente), también el creer que la Magia (esto es, la revelación del poder interior del ser humano) es la finalidad última a la que debemos aspirar entraña graves peligros. El camino ha de recorrerse completo. Si creyésemos que cada etapa es el final nunca legaríamos al destino último. Es más: si pensásemos eso, ¿qué diferencia hay entre iniciar la singladura o no hacerlo? De hecho, hay quienes piensan que están en la meta cuando sólo han dado un paso. La única manera de saber si el camino ha acabado es intentar continuarlo.
Si en este artículo nos hemos dedicado a registrar el lado fácil, oscuro y equivocado de la Magia, en el próximo trataremos, no obstante, de devolverle a ese arte su dimensión de dificultad y de disciplina que hoy hemos perdido.


PROTECCIONES MÁGICAS

Una máxima muy extendida entre los practicantes de las artes mágicas es la de que "todo cuanto haces te es devuelto tres veces" (el número varía según las versiones). Parece aludir a la ley hermética de la causación, Ley del Karma o de Causa-Efecto, denominada de estas diversas formas según escuelas o tradiciones espirituales.
Esta Ley puede enunciarse diciendo que toda acción tiene una consecuencia. Esto es fácil de entender: Si defraudamos a la Hacienda Pública, es muy probable que seamos cogidos en nuestro delito y debamos sufrir las consecuencias de haberlo cometido: bien con un pago mayor al que eludimos, bien con prisión incluso. Éste sería un ejemplo de consecuencias sufridas a medio plazo. Si golpeamos a otro sujeto, lo más probable es que nuestro golpe nos sea devuelto y se provoque una una pelea. Sería éste un ejemplo de consecuencia a corto plazo o inmediata. La Ley del Karma asegura que esta consecuencia es inevitable y que las consecuencias de nuestras acciones pueden llegarnos incluso desde otras vidas.
Para quienes defienden esta máxima, hay actos positivos que nos son devueltos en forma de felicidad o como esas mismas acciones multiplicadas en sus efectos, y actos negativos, devueltos como sufrimientos. Sobre este tema hay distintas afirmaciones realizadas por escuelas diferentes que postulan una la irreversibilidad de la ley e incluso detallan la forma que tomas las consecuencias según la causa (por ejemplo, la Antroposofía de Steiner afirma que el comportamiento agresivo y crítico tiene como consecuencia el renacimiento en un cuerpo deforme o desagradable que provoca las críticas de los demás y el alejamiento del amor), mientras que otras son menos deterministas o proponen métodos para "purificar" las acciones negativas y evitar sus consecuencias.
En Magia, esta Ley es inexcusable y, por ello, deberíamos reflexionar sobre la conveniencia de practicar estas artes y, especialmente, el peligro que corremos de utilizar la Magia de forma negativa (Magia Negra).
No obstante, hay quien utiliza técnicas mágicas para perjudicar a los demás y, por ello, los brujos y magos que han existido a lo largo de los siglos, no han podido conformarse con el conocimiento de que la maldad revertiría sobre el emisor y han desarrollado protecciones para lograr dos objetivos principalmente:

1) Evitar que el daño afecte al sujeto sobre el que ha sido enviado.
2) Asegurar el "efecto rebote" a corto plazo y reenviar las energías negativas del nigromante sobre el mismo.
De ahí que podamos dividir estas técnicas de protección en dos tipos, clasificación que, hasta el momento, no conocemos que tenga ningún precedente y, por ello, hemos tenido que desarrollar una terminología propia para aludir a ella. Podemos, así, clasificar las técnicas de protección, según su efecto, en:

- Absorbentes.
- Técnicas de barrera y reenvío.
Las primeras son aquéllas que, simplemente, desvían las energías negativas hacia un objeto o lugar distinto al del sujeto que ha de ser protejido y las absorben, pera luego diseminarlas o anularlas. Son menos expeditivas que las siguientes y pertenecen al total dominio de la magia blanca ya que no contraatacan devolviendo la energía negativa contra el que la envió.
Las segundas son los llamados "escudos" y tienen por objeto "rebotar" la energía negativa, que tropieza contra el escudo y es devuelta a su origen, actuando sobre el nigromante que las envió.
Igualmente, podemos clasificarlas, según su función en:

- Preventivas y
- Exorcizadoras
Las preventivas son aquellas que se emplean para evitar que penetren las fuerzas negativas en nuestra casa o en nuestro cuerpo si alguna vez son enviadas.
Las segundas son las que, una vez conocido que, en efecto, alguien ha lanzado contra nosotros un maleficio, lo sana y lo anula o lo revierte contra el emisor.
Estas defensas (unas y otras), pueden ser ejecutadas de forma muy simple o bien mediante complicados rituales.
Formas simples de protecciones preventivas son los amuletos, los "sellos" trazados sobre pergaminos y colgados de nuestra casa, los "sachetts" de Vudú y brujería -compuestos de piedras, gemas y plantas, principalmente), la cruz de caravaca, y otros muchos.
Formas complejas de protección son los rituales de exorcismo de la iglesia católica o los "contrahechizos" tan habituales en los grimorios medievales y renacentistas.
Entre los amuletos, los hay que sirven de barrera (como el sello del Tetragrammatrón o pentáculo) y otros que son simplemente absorbentes, como las gemas (en especial el ónix, la turmalina negra y otros minerales de tonos oscuros) o la sal.
A continuación, proponemos la forma de apartar de nosotros toda energía negativa de forma absorbente y preventiva. Si trabajamos en el mundillo mágico, conviene estar protegidos de forma constante. Igualmente, si tenemos pequeñas envidias o celos sobre nosotros, la familia o nuestro hogar, estas recomendaciones servirán para anular las pequeñas energías negativas que, inconscientemente, el celoso o envidioso vierte sobre nosotros. Si, por suerte (aunque suene a utopía), estamos libres de todo ataque, ya sea por Magia, aojamiento, pequeñas envidias, iras, celos, etc. o de cualquier otra forma, seguir estas recomendaciones ayudará a mantener el hogar de forma limpia, de modo que se desprendan energías sutiles positivas que ayudarán a mejorar la salud, la armonía en el hogar y la comodidad de las visitas.

- En la Entrada:
- Evite situar espejos frente a la puerta de entrada, de modo que ésta quede reflejada en ellos.
- Disponga siempre de flores en algunos rincones de la casa y, a la entrada, preferiblemente sitúe algún jarrón con claveles blancos o con lirios.
- En una consola, a la entrada de la casa, puede situar un pequeño bol o botella transparente o de color azulado oscuro que contenga, mezcladas, tres cucharaditas de sal gorda, de cocina, y una de las siguientes hierbas: romero, tomillo, milenrama y espliego. Esta botella o bol puede decorarla de forma artística -nunca recargada- para que no parezca un estorbo. ¡Deje actuar a su imaginación para decorarla!. Cambie el contenido mensualmente como mínimo, en cada luna llena.

- En las Habitaciones:
- Cuelgue móviles en las esquinas de las habitaciones que tengan la puerta situada frente a una ventana.
- En un lugar preferente del salón, exhiba una geoda de amatista o cristal de roca de dimensiones medias o grandes.
- Ventile frecuentemente toda la casa.
- Friegue el suelo, al menos semanalmente, con agua y tres cucharadas de sal.

- En el Dormitorio:
- Bajo la cama, coloque un vaso de agua sobre un platito. En el agua, disuelva tres cucharaditas de sal de cocina.
- Sobre la cabecera de la cama, en la pared, cuelgue un símbolo de su fe: cruz de caravaca, estrella de David, pentagrama, figura de un Boddhisattva, o cualquier otro.
- En la mesilla de noche -libre de aparatos eléctricos salvo la lamparilla si no pudiera evitarse-, disponga un vasito de licor o café con agua y una cucharadita de azúcar que cambiará a diario, junto a una amatista o cristal de roca de reducidas dimensiones.
- Disponga la cabecera de la cama tan al norte como le sea posible. Jamás hacia el Sur.

Estas medidas (o algunas de ellas) bastarán para tener un hogar sano y alejar toda mala influencia. Es importante que vacíe las hierbas, agua, sal, etc. en la taza del W.C. y tire de la cadena visualizando como todo posible resto de energía negativa se va con los desperdicios. Visualice esa energía como un humo negro y denso o, si no es muy aprensivo, como insectos o culebrillas.

Estas reglas combinan conocimientos chinos milenarios de geomancia (Feng-Shui), con otros occidentales entresacados de grimorios y manuales de magia.
7×LeN esta offline   Responder Con Cita
22-10-2007, 06:15 PM  
wOoOo.
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Sopatina esta desconectado Responder Con Cita
Antiguo 01-02-2006, 03:35 PM   #2
Banned
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Rep: 0 G1 > 0Xy es un don nadie por ahora...
es algo,...

interesante y confuso,...

yo l averdad que la magia la re DISFRUTO,... onda el show d elso magos en video match ,.. pero me parece que la magia EXACTAMENTE no existe,...la verdad teng mis dudas.


gracias por el trabajo
G1 > 0Xy esta offline   Responder Con Cita
Antiguo 05-03-2006, 02:02 AM   #3
Nuevito
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Rep: 0 unchorizo es un don nadie por ahora...
que lindda que es la magia
unchorizo esta offline   Responder Con Cita
Antiguo 15-08-2006, 12:57 AM   #4
BasKet`Maniaco
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Rep: 40 KarlitoX es un don nadie por ahora...
Huh? Magia!!!

Magia

Arte o conocimiento con que se pretende producir, merced a ciertos actos o palabras, o con la intervención de seres sobrenaturales, resultados contrarios a las leyes físicas, ilusión o dominio sobre las personas, la naturaleza y fuerzas desconocidas que la gobiernan. Encanto, hechizo o atractivo de alguien o algo.

Historia

El término magia deriva de magi, uno de los elementos religiosos incoporados por los magos en la antigua Babilonia. Hubo magos en Roma y en Grecia y en casi todo el mundo occidental y oriental de la Antigüedad. La magia estuvo relacionada con la alquimia y la astrología, en la Europa medieval. Esas actividades ocultas contribuyeron al desarrollo del pensamiento y de la ciencia y fueron objeto de persecución por parte de la Iglesia Católica durante la Baja Edad Media y la Era Moderna. Tal vez unas 500.000 personas resultaron procesadas y gran parte ejecutadas por tribunales civiles y religiosos, acusadas de brujería, a lo largo de casi cinco siglos. Hubo procesos por brujería hasta el siglo XIX, tanto en Europa como en Norteamérica. La llamada magia negra o hechicería era una práctica atribuida a los brujos, a quienes a su vez se consideraba vinculados con el diablo. La magia o hechicería populares estaban relacionadas con antiguos ritos de fertilidad e iniciación en el conocimiento en los pueblos llamados bárbaros, principalmente los celtas, pero la Iglesia identificó esas prácticas como demoníacas y encomendó al Tribunal de la Inquisición y a los tribunales civiles su persecución sistemática.

La antropología distingue entre la hechicería (la magia más simple practicada en las sociedades antiguas), la brujería diabólica (los supuestos cultos al Diablo) y la moderna brujería (el movimiento neopagano), que incluye el culto de poderes subyacentes de la naturaleza y la adivinación. La brujería es un término cargado de significado negativo por la Iglesia y las leyendas populares de la Edad Media y un modo de designar la magia en general.

La magia fue rechazada de antiguo por la religión judeocristiana. Se encuentran referencias negativas a los magos en el Antiguo y el Nuevo Testamento.

Las grandes religiones no dan cabida a la magia. La antropología distingue entre magia y religión, y coloca a la magia en un plano paralelo al de la evolución de las religiones.

Los adivinos y magos, de hecho, no tenían ya que ver con los sacerdotes en Grecia y Roma, aunque eran consultados, sobre todo por los poderes de adivinación de los que se creía estaban dotados.

La magia y la hechicería estaban ligadas también a las creencias de pueblos orientales muy antiguos, en los que el mago o chamán era a la vez un sanador y un conocedor del mundo invisible de lo espíritus y desempeñaba un papel preponderante en la comunidad.

La interrelación de los mitos antiguos de las más diversas culturas, sus similitudes y relación con las religiones animistas, en las que la magia desempeñaba un papel central, fueron estudiadas por el antropólogo británico James George Frazer en su obra monumental La rama dorada. Merecieron también una amplia consideración por parte del psiquiatra Carl Jung, quien desarrolló la teoría del inconsciente colectivo.

El hermetismo (llamado "la antigua ciencia" en el medioevo) influyó en el pensamiento del Renacimiento. Esta seudociencia se vincula, en algunos aspectos, con el mantenimiento de antiguas creencias que, como la magia, conducían al conocimiento y manejo de las leyes espirituales del universo. En 1463, Cosme de Médici encargó la traducción de la obra de Hermes Trimegisto, que se suponía escrita en el antiguo Egipto, pero que para para muchos data de los primeros siglos de la era cristiana y que es la piedra angular del movimiento hermético o gnóstico (de gnosis, conocimiento).

La adivinación mediante el Tarot fue una actividad frecuente en el nacimiento de la Era Moderna y los sistemas de símbolos desarrollados por los cartománticos para el conocimiento de la realidad presente y futura son claramente deudores de otros métodos de adivinación practicados por los magos, entre ellos la lectura del vuelo de las aves y de las entrañas de los animales sacrificados.

Prácticas de simple hechicería, adivinación, astrología, lectura de barajas y de libros oraculares como el antiquísimo I Ching, de los chinos, o el alfabeto rúnico de los escandinavos, aspectos del Hinduísmo, el yoga y hasta la creencia en la divinidad de civilizaciones extraterrestes y su presencia entre los humanos constituyeron desde mediados del siglo XX un conglomerado débilmente articulado que se conoció como movimiento de la "New Age" (<<Nueva Era>>). La magia ha sido muy perseguida en la Historia (por corrientes religiosas o sociales),y aún hoy, contrastando sus teorías por medio del método científico; aunque en otro tiempos hubiera significado la muerte para el mago.
KarlitoX esta offline   Responder Con Cita
Antiguo 07-10-2006, 04:28 PM   #5
Apu
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Rep: 32 Apu es aceptado y respetado, no necesita esta mascara!Apu es aceptado y respetado, no necesita esta mascara!Apu es aceptado y respetado, no necesita esta mascara!
pinta copada lastima las consecuencias q acarrea
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Diccionario Diabolico de Magia O.o Skavenger General 8 01-02-2006 10:53 PM



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