Cambia la rutina y el ambiente de trabajo de los argentinos
A un mes del debut de la Selección, ya se instalaron televisores en varias empresas. Otras arman miniestadios o acondicionan salas de conferencias. Proliferan las cábalas.
En el Mundial de Alemania habrá un mínimo de 20 cámaras por estadio: tres detrás de cada arco, una sobre la línea de gol y el resto a lo largo del campo de juego. Y se calcula que unos 30.000 millones de espectadores de 200 países seguirán los partidos por tevé.
Ante este fenómeno social, y para evitar que haya ausentismos en el trabajo, algunas empresas argentinas se vuelven más flexibles a la hora de permitir ver el Mundial en el horario laboral. Y otras compran televisores para que sus empleados no falten.
"En nuestra oficina ya compramos una tele pantalla plana de 29 pulgadas y esta semana vienen a instalar el cable. Después del Mundial la vamos a sortear entre los empleados", comenta Silvia Chapperón, de Telefónica.
Además, asegura que en su oficina ya tienen sus cábalas: "Para ver los partidos de la Selección cada uno tiene un lugar asignado. Si ganamos, seguimos sentados de la misma forma".
En las grandes compañías la movida es tal que hasta planean armar miniestadios de fútbol. En Philips montarán una pantalla gigante con gradas, césped sintético, columnas con televisores de plasma y hasta puffs con forma de pelotas, todo con capacidad para los 300 empleados que trabajan en el edificio de General Paz y Panamericana. "La idea no es sólo ver el partido: buscamos la motivación del personal a través de sorteos y concursos para viajar a Alemania", explica María Alejandra Grignani, gerente de Comunicación.
En la planta de Nobleza Piccardo, en San Martín, también están preparando un miniestadio, con pantalla gigante y gradas para que los 1.200 empleados de la empresa puedan ver los partidos. En IBM Argentina, en tanto, están preparando "diversas acciones de integración para 4.000 profesionales", comenta Silvina Seiguer, gerente de Comunicaciones. Lo mismo sucede en las oficinas de General Electric.
También hay directivos que aprovechan el Mundial como justificativo para realizar compras que, según dicen, son para "modernizar la empresa".
"En mi oficina acaban de comprar un proyector para presentaciones de trabajo. Pero como se puede conectar la televisión, también lo vamos a usar para ver partidos de la Selección en pantalla gigante en la sala de reuniones", se entusiasma Adrián Taverna, un empleado que trabaja en la zona de Retiro.
No sólo los oficinistas se las rebuscan para mirar el Mundial en el trabajo. En la línea 60 de colectivos dicen que esperan para los días que juegue Argentina una fuerte ausencia del personal. La empresa asegura que tratará de ser flexible en los horarios de esos partidos "porque la cantidad de pasajeros disminuye con la fiebre del Mundial".
"Los pocos choferes que vienen a trabajar a la hora de los partidos por lo general dicen que el colectivo tiene algún problema para mandarlo al taller. Mientras tanto, se van a mirar el partido a la confitería", dicen en el departamento de Tránsito de la línea 60.
En TBA aseguran que sólo en las boleterías se permitirá una radio para que los empleados puedan seguir los partidos. En cambio, en el Departamento Central de Bomberos de la Federal, los bomberos que estén de guardia esos días mirarán los encuentros en el casino. "En el Mundial pasado —recuerda uno— estaba jugando Argentina cuando de pronto tuvimos que salir dos unidades (16 bomberos) a un incendio que se desató en Balvanera. Cuando llegamos vimos que era chico y que no había víctimas; así, mientras un grupo apagaba el fuego, el resto miraba el partido en un bar", confiesa.
El fenómeno del Mundial también llega a la Casa Rosada. Un empleado público, que pidió no dar el nombre, dijo que ya se están equipando algunas oficinas con televisores. Para que nadie se quede afuera de la cancha.
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