El estudio señala que, sólo en Shanghai, a diario entran en cibercafés cerca de 100.000 menores, lo que en el país es ilegal.
Las autoridades se muestran reacias ante la posibilidad de que la juventud china acceda a contenidos de internet "nocivos" como pornografía o videojuegos violentos que incitan a desafiar el orden social.
Un influjo negativo del acceso a la red, dice la prensa oficial, es que el 43 por ciento de los estudiantes de primaria, según una encuesta reciente, admire a los llamados "hacker", programadores capaces de infiltrarse y boicotear páginas web y sistemas informáticos, y que el 33 por ciento aspire a serlo algún día.
China es ya el segundo mercado mundial de usuarios de internet, con 111 millones de internautas (sólo por detrás de Estados Unidos), y también uno de los países donde la red sufre mayor control por parte de las autoridades (en la actualidad hay 63 ciberdisidentes detenidos).
Fuente